Blog personal de Alejandro Castroguer

En este blog podrás estar al tanto de las noticias que generen las novelas "GLENN" (Premio Jaén de Novela 2015), "LA GUERRA DE LA DOBLE MUERTE", "EL ÚLTIMO REFUGIO", "EL MANANTIAL" y "HOLMES Y EL CASO DE LOS OCHO ESTÓMAGOS", y las antologías "Vintage'62: Marilyn y otros monstruos" y "Vintage'63: J.F.K. y otros monstruos" entre otras. Además, es lugar de encuentro para amantes del cine, la literatura, la buena música y las aventuras del Rey Mono.

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sábado, 22 de junio de 2013

El libro más inmoral de la literatura

No, perdón, este no es libro del que pretendo hablaros


Obviamente, este subproducto literario no es el objeto de la entrada: para nada voy a hablaros de erotismo pobre y escrito para ser consumido por gente de aburridas existencias y reptiles sueños. Sólo es un guiño, una broma de este habitante incierto, un intento por arrancaros una sonrisa antes de prepararos para el alto voltaje inmoral de la novela de Guillaume Apollinaire.

Este es el libro más inmoral. Porque este no incitará a la masturbación como el de arriba

Título: Las once mil vergas
Título original: Les Onze Mille Verges ou les Amours d'un hospodar
Autor: Guillaume Apollinaire
Año: 1903
Páginas: 156
Editorial: Valdemar


Texto de contraportada: «Más fuerte que el Marqués de Sade», así calificó un crítico célebre Las once mil vergas, libro que Apollinaire publicó con sus iniciales entre 1906 y 1907, con destino a un círculo muy restringido y del que pronto todos los salones mundanos y literarios de París hablaron en voz baja. Las once mil vergas es una obra abundante en escenas conmovedoras que mezclan de forma armoniosa la pederastia, el safismo, la necrofilia, el bestialismo... con los registros literarios del gran autor de los Poemas a Lou. 


Guillaume Apollinaire


Mucho más duro que el más terrible de los libros de terror (no desmerece en salvajismo a Vacas de M.Stokoe), más inmoral que el Marques de Sade, a años luz de los cuentos de Ch.Bukowski o de las novelas de H.Miller, a los que deja a la altura de una película de princesas Disney, esta obra de Apollinaire sobrepasa todos los límites. A veces te ríes a carcajadas con su lectura, otras te horripila. Hay homosexualidad, bisexualidad, perversiones de todos los colores (léase el momento del juego con las heces), palizas, asesinatos, fustigamientos como potenciadores del placer sexual, algún encuentro carnal con un perro... Pero hay tres instantes en que la novela traspasa todas las fronteras imaginables y las que ni siquiera podemos imaginar. Menos mal que son solo tres, y sin embargo en esas ocasiones la utilización del sexo, a veces graciosa, a veces violenta, se hace deleznable, tanto que duele como cuchillada en el riñón. Al llegar a esas escenas (y menos mal que el autor no se recrea en ellas) hace que te plantees no seguir leyendo más (me abstendré de dar detalle alguno: baste decir que es algo de lo que huí en mi El Manantial).

Si crees que eres capaz de soportarlo todo, este es tu desafío. Si eres impresionable, mejor que pases de largo. Este no es un librito erótico para solaz de mujeres entraditas en años y a vueltas de todo, este no es un libro para masturbarse mientras se lee. Ya estáis avisados, comsumidores/as de Cincuenta sombras de Grey: Apollinaire escupirá toda la rabia contra tu alma podrida de buena persona. Es más, este es un libro que, escrito ahora y por un español, no sería editado nunca por ninguna de las editoriales patrias. ¿Por qué? Porque se pasa por el forro de los cojones el pensamiento políticamente correcto.



Os dejo varios fragmentos a modo de delicatessen. Eso sí, he preferido evitar los instantes más espinosos de los que hablaba arriba.

Casi al principio del Capítulo 3º, se puede leer esto: El crimen era espantoso. El lavaplatos de un restaurante había hecho asar el culo de un joven pinche, luego, aún caliente y sangrante, lo había enculado y comido los trozos asados que se desprendían del trasero del efebo.  

A mediados del Capítulo 5º: Entretanto, Cornaboeux había dado vuelta el cadáver de Mariette cuya cara amoratada era horrorosa. Le separó los muslos e hizo entrar dificultosamente su enorme miembro en la abertura sodómica. Entonces dio rienda suelta a su ferocidad natural. Sus manos arrancaron mechón a mechón los rubios cabellos de la muerta. Sus dientes desgarraron la espalda de una blancura polar y la sangre roja que brotó, tenía el aspecto de estar expuesta sobre nieve.
Un instante antes del goce, introdujo su mano en la vulva aún tibia y haciendo entrar completamente su brazo en ella, empezó a tirar de las tripas de la desgraciada doncella. En el momento del goce, ya había sacado dos metros de entrañas y se había rodeado la cintura con ellos como quien se coloca un salvavidas.


Al final del Capítulo 6º: –Soldados, saludad a los que mueren –gritó Mony, y dirigiéndose a Kilyemu–: “He satisfecho tus deseos... ¡En este momento los cerezos florecen en el Japón, los amantes se pierden entre la nieve rosa de los pétalos que se deshojan!”.
Luego, apuntando su revólver, le voló la cabeza y los sesos de la pequeña cortesana saltaron al rostro del oficial, como si ella hubiera querido escupir a su verdugo.



Quien se atreva con él, que se prepare a descender al horror humano sin límites. Pero puede que después de la lectura, ya no seas el mismo. 

viernes, 8 de junio de 2012

¡Ya están aquí! ¡El Manantial!

Pues el título de la entrada lo dice todo: ¡Ya están aquí!
Eso gritaba el Dr. Miles, interpretado por Kevin McCarthy en la película del año 1956 "La invasión de los ladrones de cuerpos". Y luego añadía: "¡Ustedes serán los próximos!".

Sí, hoy día 8 de junio ya se puede decir que la invasión de El Manantial ha comenzado. Ya están aquí, y ustedes serán los próximos en leerlo.

Ya es posible ver ejemplares de la novela en las librerías españolas. De modo y manera que deseo que tú, querido lector, lo disfrutes como la mayor de las torturas. 




Habrá más de una sorpresa en las distintas presentaciones y algún que otro regalo. Permaneced atentos al blog y a las redes sociales de Alejandro Castroguer.

sábado, 4 de febrero de 2012

Vacas, de Matthew Stokoe


Título: VACAS
Título original: Cows
Autor: Matthew Stokoe
Año: 2000
Páginas: 192
Editorial: La máscara

Como carezco del texto de la contraportada os haré un breve resumen:
Steven vive aún con su madre y Perro, un chucho medio enfermo, medio inválido. A su progenitora le dice la Mala Bestia. Casi al principio de la obra, Steven comienza a trabajar en un matadero de vacas. De seguida conocerá al viejo Gummy y al cabrón de Cripps.
En el piso de arriba, vive Lucy, una mujer por la que se siente atraído y que está obsesionada por la suciedad interior de su cuerpo. La relación tanto con Mala Bestia como con Cripps se irá ensombreciendo en la misma medida en que avanza la relación con Lucy o el descubrimiento del verdadero mundo de las vacas.


Esta es la portada de la edición española, inencontrable, por cierto.


De esta singular y alucinada novela se ha dicho (copio lo que he encontrado en internet):

"Si tuvieramos que citar la obra de ficción más sangrienta y desagradable que hemos leído, vacas encabezaría casi seguro esa lista. Considero que es todo un cumplido". -Bizarre

"Olvidémonos de Bret Easton Ellis, de Poppy Z Brite y de Dennis Cooper: no escribieron más que cuentos para niños. Si queréis leer algo realmente repelente probad esto". -Gay times

"Vacas es tan oscura y subversiva como pueda serlo La Fábrica de las Avispas, el ya clásico de libro de Banks. Pero yo diría que Vacas es algo más: es quizás la novela más visceral jamás escrita". -Billy Chainsaw, Kerrang!

"Stokoe, el autor, tiene una visión del infierno que es una verdadera pesadilla de caníbales. Un excelente texto que probablemente se convierta en una obra profética". -Kathy Acker

"Una lectura que revuelve las tripas. La Fábrica de las Avispas de esta década". -D>Tour



Este es M.Stokoe, el autor de esta aberración (no lo digo en sentido payorativo)


Vuelvo a abrir la Casa Deshabitada para algo grande, una novela como hay pocas. Una rareza. Una cuchillada a la yugular. Una patada en los huevos. He de confesaros que la he leído para calibrar hasta dónde llega la crueldad desplegada por M.Stokoe y así compararla con la de mi nueva obra, El Manantial. Para saber el resultado habréis de esperar a que Dolmen publique mi novela. De momento conformaros con esta suerte de reseña.

En estos tiempos en que lo políticamente correcto es una contraseña para atravesar fronteras (también las de las editoriales), encontrarse una novela de esta calibre es casi una gozada, más allá de su calidad literaria. Casi una bocanada de aire fresco. Aunque en Vacas sería aire putrefacto que hiede a mierda seca, a coño de Mala Bestia y a sangre.

La obra no es apta para todas las sensibilidades porque las atrocidades narradas son tan variadas como asquerosas.

Qué puedo decir del duelo que establecen Mala Bestia y su hijo Steven (no diré nada para manteneros vírgenes), o de la muerte de Gummy. Cómo no hablar tampoco de esos momentos de zoofilia en la cadena del matadero: esas pistolas, esos agujeros abiertos en los lomos, esas pollas taladrando las heridas... Las imágenes se suceden, a cual más horrorosa.

Zoofilia, coprofagia, violencia, sexo, crueldades varias y hasta crítica social: todo cabe en esta novela vertedero. Pero después de todo, transpira cierta poesía. No en vano, la novela no está exenta de calidad literaria y hay frases de gran altura en mitad de tanta barbarie. Señalaré cierta comparación que hace con la manada de vacas y los soldados rubios de Nuremberg, o cómo Steven llama al toro líder de las vacas, Mein Führer. Es muy evidente que la obra no recuerda de alguna manera a "Rebelión en la granja" de G.Orwell.

Tengo tomadas muchas notas y podría hablaros de ella en profundidad, pero esto dejaría de ser una reseña para convertirse en una sala de autopsias. Mejor así, dejaros intrigados. Leed el libro, joder, y luego hablamos.

Paa finalizar quiero hacer constar mi agradecimiento público a Fernando Martínez Gimeno, que fue el amigo que me pasó la obra. De alguna manera, esta entrada de la Casa Deshabitada te la dedico a ti, amigo Fer.

No digáis qe lo leisteis en otro sitio, que fue aquí, en la Casa Deshabitada.

P.D.- Después de mucho buscarla, he encontrado un ejemplar de "Vacas" editado por La máscara.